Naturalmente, por lógica, por
mamones mamíferos que somos, el porqué las mujeres poseen
pezones tiene una cierta idem, ya que son la vía natural de alimentar a los retoños de nuestra especie y de las otras que tienen mamoncetes como expresión de la continuidad y perpetuación de las mismas.
Pero en el sexo masculino no hay una razón determinada para que los posean, debido a que no cumplen ninguna función decisiva para la especie y según los preceptos de
Darwin, tendrían que haber desaparecido a causa de la evolución natural.
Al igual que los hombres varones, hay algún macho mamífero dotado de ellos, por ejemplo los bóxer, el cánido, no el chino
(cfr: 55 días en Pekín). Tampoco confundir este fenómeno con la existencia del Pez On macho, de curiosa morfología.
La explicación de que existan estas protuberancias en el género masculino, estriba en que durante la fase embrionaría en el útero materno, somos iguales fisiológicamente, tanto hombres como mujeres. Cuando somos concebidos, estamos preparados morfológicamente para tener el cuerpo de mujer. Los pezones se forman en la tercera o cuarta semana de gestación aproximadamente y tienen
terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos indistintamente del género sexual.
Aproximadamente en la séptima semana de gestación, cuando toca la lotería cromosomática, el
cromosoma Y presente en los hombres, permite la producción de testosterona, la cual se encarga de realizar los cambios necesarios para masculinizar el embrión. Gracias, o no, a esta hormona, crece un cipote (digamos mejor que nace, ya que siempre crece cuando la situación lo demanda) y se forman los testículos. Aunque el cuerpo haga los cambios propios del género masculino, los pezones seguirán permaneciendo debido a que se formaron antes de esta fase.
Debido a que existe un cierto nivel de estrógenos en los hombres, estos pueden experimentar en ciertos casos un crecimiento anormal de los senos, denominado
ginecomastia. Esta patología tiende a producirse en periodos de desarreglos hormonales, como la adolescencia o en personas con problemas en el hígado.
De esta manera, los hombres también pueden desarrollar cáncer de pecho y producir leche, aunque son casos infrecuentes. Las glándulas encargadas de producir leche y los conductos encargados de transportarla a los pezones, están presentes igualmente en los hombres, y sólo necesitan una gran presencia de estrógenos para funcionar. En ocasiones el neonato nace con tal cantidad de estrógenos (transmitidos por su madre) en su cuerpo que sufre de
galactorrea, la cual provoca que sus pechos produzcan leche.
Información de
Straightdope.