lunes, 7 de diciembre de 2009

Pisos y colegas.

En nuestra vida siempre hay un momento en que tenemos que compartir techo,fuego y sal con semejantes distintos a los de la familia.Esta experiencia es positiva y enriquecedora ya que la convivencia no es un asunto fácil.
Nuestra individualidad ha de amoldarse a otras individualidades en orden a llevar una coexistencia pacífica.Habrá momentos y situaciones en que ésta sea algo critica,pero al transcurrir el tiempo recordaremos esta experiencia como positiva,y evocaremos esos momentos alegres...

...de los amigos creativos






...jashondos ellos todos...




...cuando tu pareja te alegra el despertar...





...o ¿no?

4 comentarios:

  1. si, sí, estoy convencida:
    el del primer vídeo está muerto!

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  2. Muerto?,No!.El menda,no digo que no,anda más cerca del coma etílíco,que del transito final.Si sigue en esta línea,el dispendio de neuronas ,le acercara a una virtual muerte cerebral.

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  3. Con amigos de este tipo, quién necesita enemigos?
    Menos mal que mi convivencia no pasó nunca por semejante tragos, porque creo que me habría cabreado un montón.
    Saludos.

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  4. Belkis:
    Pero creo al transcurrir el tiempo recuerdas estas cosas más por su lado cómico que por el trágico.Aunque siempre hay un uno que mejor ni recordarlo a fin de evitar que se despierten esos sentimientos de los cuales,luego,no nos sentimos orgullosos.

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